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Local Women in Power:

The Expansion of the Savings Group System

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 By Hermelinda Macz 

Trickle Up Americas

 

Women are fundamental to Guatemalan society, but sexism remains a major cause of their discrimination and exclusion in the socioeconomic hierarchy. In recent years, women have sought education and training in programs that assess and develop skills to achieve their goals and improve their self-esteem. This gives them access to sectors of Guatemalan society that they were previously denied. By fostering entrepreneurial skills from within the home, and sharing them with the community, women in Trickle Up’s programs are able to expand their business potential even within rural environments.

 

By learning entrepreneurial skills in savings groups, women also build financial literacy, saving money for the first time and plan their spending and resource management. Most women prioritize spending money on items needed for the home, healthcare, and children’s education.

Learning skills alongside other group members encourages a sense of solidarity and comradery within the group.

If one member is in need of a specific item or service, but does not have the personal money to spend on it, the group may decide to cover the costs from a social fund. Women contribute to the social fund separately from their personal savings in the group. Collectively, they decide to help each other buy things like vitamins, emergency house renovations, and food when they see a group member in need.

 

When families participate in Trickle Up’s Graduation program, the rate of regional migration for work significantly decreases because households are diversifying their incomes and advancing their livelihoods in the community. Families no longer need to send husbands or children away to find wage labor, as they now earn enough to cover their basic needs and have built enough savings to fall back on in times of difficulty.

 

 

As women gain autonomy in their work environment and generate income independently from their husbands, they challenge the stringent gender hierarchy. In my work, I often see couples working together to secure their family’s financial stability and husbands more readily support their wives in their business endeavors. Some husbands even contribute to the activities of the savings group. After Trickle Up’s program ends, some savings groups decide to include other members of the community, like husbands, adult children, or neighbors, to expand the group’s reach and membership.

With increased education about their undeniable rights, women are able to take charge of their personal development.

They have the tools to be resilient in the face of adversity, whether at home or in the workplace. They are no longer afraid and can talk with their daughters about sexual and reproductive health education. Through Trickle Up’s programs focused on young women in Guatemala, not only do women learn about their workplace rights, but also their sexual and reproductive rights, passing on critical knowledge in regards to marriage and pregnancy to younger generations of women in the community.

Following greater community involvement, Trickle Up savings groups sought to create a platform to manage the needs of the group and the greater community.

Thus, they decided to form a larger organization to include all of the savings groups in the area. In the municipality of Tamahú, Alta Verapaz, Guatemala, Trickle Up facilitated the creation of a Community Network for Integral Development with the participation of the Municipal Council of Development.

 

This community network has helped broaden the reach of information and resources, aided the education of more women, created a scholarship program to cover the tuition of members’ children, improved occupational skill training, advanced operations to include resources for members with disabilities, and inspired the next generation to continue the activities of the savings groups and community network.

 

The members of the network and their families have big dreams. By working together at the municipal level, the network has set an example of how much can be accomplished with teamwork and how women can improve their lives with the relevant skills. Trickle Up has been instrumental in providing an organizational framework for the members, groups, and the greater community network. By providing coaching, Trickle Up has also demonstrated that economic development projects can be sustainable long after the end of the program.

 

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Mujeres poderosas: La expansión de la red de grupos de ahorro

Por Hermelinda Macz

Trickle Up Las Americas

 

La mujer constituye un pilar fundamental para la sociedad guatemalteca, pero el sexismo sigue siendo una causa importante de su discriminación y exclusión en la jerarquía socioeconómica. En los últimos años, las mujeres han buscado formación y capacitación en programas que evalúan y desarrollan habilidades para lograr sus metas y mejorar su autoestima. Esto les da acceso a los sectores de la sociedad guatemalteca que anteriormente resultaba imposible.  Fomentando capacidades emprendedoras desde dentro de la casa y compartiendo con las comunidades rurales, las mujeres en los programas de Trickle Up son capaces de expandir su potencial de negocios.

 

Al desarrollar habilidades empresariales en sus actividades productivas y en los grupos de ahorro, las mujeres también construyen aprendizaje financiero, ahorran dinero por primera vez, planean sus gastos y administración de recursos. La mayoría de las mujeres priorizan gastar dinero en la salud, la educación de los niños y artículos para el hogar.

Aprendiendo junto a otros miembros del grupo de ahorros, se fomenta la solidaridad y camaradería.

Si un miembro necesita algo, pero no tiene el dinero personal para gastar en él, el grupo puede decidir cubrir los gastos con un fondo social que todas han aportado aparte de sus ahorros personales. Algunos grupos han utilizado el fondo social para la compra de vitaminas a las socias que lo necesitan, además para el mejoramiento de caminos  y la compra de víveres para los integrantes del hogar.

 

Mediante su participación en el Programa de Graduación, la comunidad observa una disminución de la migración hacia otras regiones principalmente de los esposos, ya que los hogares están diversificando sus ingresos y avanzan en su calidad de vida en la comunidad. Cuando los esposos se dan cuenta de que las esposas tienen una capacidad de aportar al hogar, les nace el deseo de apoyarlas e involucrarse en las actividades productivas que ella realiza y trabajan juntos para el mejoramiento de la calidad de vida de su familia.

 

 

Como las mujeres ganan autonomía en su entorno de trabajo y generan ingresos independientemente de sus esposos, desafían a la jerarquía de género riguroso. En mi trabajo, veo parejas trabajando juntos para garantizar la estabilidad financiera de su familia. Algunos maridos incluso contribuyen a las actividades de los grupos de ahorro. Después del programa de Trickle Up, algunos grupos de ahorro deciden incluir a otros miembros de la comunidad, como esposos, hijos adultos o vecinos, para ampliar el alcance y número de miembros del grupo.

Con más conocimientos sobre sus derechos, las mujeres son gestoras de su propio desarrollo.

Tienen las herramientas para ser resistentes ante cualquier circunstancia adversa que se pueda presentar, tanto en el negocio, como en el grupo de ahorros o en su vida misma. También tienen la oportunidad de quitarse el miedo y hablar con sus hijas sobre temas de educación sexual y reproductiva. A través de nuestro programa enfocado en las mujeres jóvenes en Guatemala, no sólo aprenden sobre sus derechos de trabajo, también sus derechos sexuales y reproductivos, generando así conocimiento crítico sobre el matrimonio y embarazo temprano a las nuevas generaciones de mujeres de la comunidad.

Luego de su involucramiento desde la comunidad, los grupos de ahorros construyen una plataforma para la gestión de las necesidades básicas del grupo y de su comunidad.

Nació la idea de conformar una organización que aglutinara a todos los grupos conformados a nivel municipal. En el Municipio de Tamahú, departamento de Alta Verapaz, Guatemala, Trickle Up facilitó la creación de la Red Comunitaria para el Desarrollo Integral con la participación de 47 grupos de ahorros, y con un espacio dentro del concejo municipal de Desarrollo.

 

La red ha fortalecido los aprendizajes de las mujeres, desarrollando un crecimiento a escala, gestión de becas para sus hijos, fortalecimiento de capacidades ocupacionales, gestión de dispositivos para las personas con discapacidad, generando de tal manera un impacto generacional en las comunidades.

 

Las socias de la red y sus familias tienen sueños y aspiraciones en la vida. Trabajando unidas a nivel municipal, la red ha servido de ejemplo de cuánto pueden lograrse juntos y cómo las mujeres pueden mejorar sus vidas con las habilidades pertinentes. Trickle Up ha sido instrumental en el abastecimiento de un marco organizativo para los miembros, grupos de ahorro y la red. Proporcionando entrenamiento, Trickle Up también ha demostrado que proyectos de desarrollo económico pueden ser sostenibles durante mucho tiempo después del final del programa.