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The Power of Municipal Partnerships in Guatemala

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EN ESPAÑOL

 
By Efrain Tecú

Program Manager - Trickle Up Americas
 

In Guatemala, municipalities are autonomous bodies that make their own decisions about the planning of development efforts within their borders. Decentralized from national and state governments, municipalities are free to set priorities on supporting vulnerable populations and other citizens living in extreme poverty. At the same time, the resources municipalities have available for providing services are often not enough to meet the needs of the population.

Trickle Up is working in partnership with several municipalities to better serve indigenous communities who currently live in extreme poverty.

Livelihoods in these areas are largely based on informal agriculture and commerce such as buying and selling clothing, footwear, and basic agricultural tools. Municipalities are interested in and committed to improving the lives of their poorest and most marginalized constituents. However, they also recognize that municipal staff lack technical capabilities and expertise in dealing with the issues of extreme poverty, and typically do not have a deep understanding of the causes of extreme poverty in their territories.

 

Therefore, they have sought the support of external actors, like Trickle Up, who can fill these capacity gaps and help implement successful policies, programs, and development projects aimed at improving the lives of people in extreme poverty. For example, Trickle Up’s partnership with the municipality of Ixcán began with a project focusing on the families of children with disabilities.

 

Since then, we’ve conducted several projects focusing on young women and girls. In all of these projects, Trickle Up and our local partners form inclusive savings groups of young women and people with disabilities living in extreme poverty to increase their self-esteem, skills, livelihoods, and access to services.

 

Through this partnership, we have been able to build the capacity of the municipality and achieve the following results:

1. Formation of a local, inter-agency network

Today there is a shared desire among the local government institutions of health, education, human rights, and justice to contribute their ideas, experiences, and time to provide services for people with disabilities that complement Trickle Up’s Graduation program. This collaboration seeks not only to promote the rights of people with disabilities, but also increase their access to basic services.

2. Financial leverage and complementarity in service delivery

In our first project in partnership with the municipality of Ixcán, Trickle Up contributed about 85% of the costs of implementing the project. In the next project, we contributed 70%, and in our current project we are contributing just 50% of the implementation costs. Over time, the municipality has continued to increase its contribution by allocating a portion of its budget to support people living in extreme poverty because of their conviction about the program’s effectiveness. Together, we have reached more than 800 participants in 4 years.

3. Towards the design of public policy serving people with disabilities

In 2016, the first Commission of Persons with Disabilities was formed within the Municipal Council of Development, and later within the municipal corporation. This led to the Municipal Financial Department creating the code SNIP (National Public Investment System) that requires any investment in projects for the most vulnerable groups be linked to an audit and delivery of accounts to civil society by the municipality. These developments transcend election cycles, because they’ve become institutionalized.

 

The newly created Office of Assistance to Persons with Disabilities works to build the awareness of the rights of people with disabilities both at institutional level, within the government, and the general population.

 

These developments ensure at least one or two people within the city council will fight for the rights of the most vulnerable people when they are discussing municipal budget allocation, increasing political will to provide for previously overlooked constituents.

Our partnership with the Municipality of Ixcán is serving as an example for at least 10 municipalities in the country, including Cahabón, Chahal, and Cobán.

In addition, the trained personnel are supporting with new ideas to manage or leverage funds from other sources, such as the Ministries of Economy, Agriculture, and Social Development. In this way, the central government will also include within its programs projects to combat extreme poverty with a focus on people with disabilities and young women.

IN ENGLISH

EN ESPAÑOL

El poder de asociaciones municipales en Guatemala

 

Por Efrain Tecú

Gerente de Programa - Trickle Up Las Américas
 

En Guatemala, las municipalidades son entes autónomos que toman sus propias decisiones sobre la planificación del desarrollo dentro de su territorio.  Descentralizados de los gobiernos nacionales y estatales, municipios son libres de establecer prioridades en el apoyo a poblaciones vulnerables y otros ciudadanos que viven en extrema pobreza. Al mismo tiempo, los recursos disponibles para que la municipalidad proporcione servicios no son suficientes para satisfacer la necesidad de la población.

Trickle Up está trabajando en asocio con varias municipalidades, para servir mejor la población indígena que vive en la pobreza extrema.

Los medios de vida en estos lugares se basan en la agricultura y el comercio informal como compra y venta de vestuario, calzado y herramientas básicas para la agricultura. Municipios están interesados en y comprometidos con mejorar la vida de los más pobres y marginados de su ciudadanía. Sin embargo, reconocen que su personal carece de las capacidades técnicas y experiencia en tratar con los problemas de la pobreza extrema y por lo general no tienen un conocimiento profundo de las causas de la pobreza extrema en sus territorios.

 

Por lo tanto, han buscado el apoyo de actores externos, como Trickle Up, llenar estas brechas de capacidad y ayudar a implementar políticas, programas y proyectos de desarrollo orientados a mejorar las vidas de las personas en extrema pobreza. Por ejemplo, Trickle Up y la Municipalidad de Ixcán comenzaron nuestra asociación con un proyecto centrado en las familias de niños con discapacidad.

 

Desde entonces, hemos realizado varios proyectos dirigidos a niñas y mujeres jóvenes. En todos estos proyectos, Trickle Up y nuestros socios locales forman grupos de ahorro inclusivo de las mujeres jóvenes y las personas con discapacidad que viven en la extrema pobreza para mejorar su autoestima, habilidades, medios de vida y acceso a servicios públicos.

 

Gracias a esta colaboración, hemos sido capaces de construir la capacidad del municipio y alcanzar los siguientes resultados:

1. Conformación de una red de trabajo interinstitucional local

Hoy, entre las instituciones de salud, educación, derechos humanos y el sector justicia en el gobierno local, existe el deseo de aportar sus ideas, experiencias y tiempo para complementar servicios del programa Trickle Up hacia las personas con discapacidad. Esta colaboración pretende no sólo promover los derechos de las personas con discapacidad sino también incrementar su acceso a servicios básicos.

2. Apalancamiento financiero y complementariedad en la entrega de servicios

En nuestro primer proyecto con la Municipalidad de Ixcán, Trickle Up aportó cerca del 85% de los costos de implementación. En el próximo proyecto, nuestro aporte bajó a un 70% y en nuestro proyecto actualmente contribuimos solo el 50% del costo de implementación. Con el tiempo, el municipio ha seguido aumentando su contribución mediante la asignación de una porción de su presupuesto para apoyar a personas que viven en extrema pobreza debido a su convicción acerca de la efectividad del programa. Juntos, hemos alcanzado más de 800 participantes en 4 años.

3. Hacia el diseño de una política pública que sirve a las personas con discapacidad del municipio

En 2016, se conformó la primera comisión de las personas con discapacidad dentro del Concejo Municipal de Desarrollo, luego dentro de la corporación municipal. Esto llevó a la Dirección Financiera Municipal crear el código SNIP (Sistema Nacional de Inversión Pública), que requiere que cualquiera inversión a proyectos con destino hacia personas más vulnerables sea ligada a cualquiera auditoría y entrega de cuentas de parte de la municipalidad a la sociedad civil. Estos desarrollos trasciendan periodos de gobiernos, porque ya están institucionalizados.

 

La recién creada oficina de atención a personas con discapacidad trabaja para crear conciencia sobre el tema de los derechos de personas con discapacidad tanto a nivel institucional como de la población en general.

 

Estos acontecimientos aseguran que al menos una o dos personas dentro del concejo municipal luchará por los derechos de las personas más vulnerables en los momentos puntuales en que se discute el manejo del presupuesto municipal, aumentando voluntad política para proveer servicios a la gente anteriormente desatendida.

El trabajo de Trickle Up con la Municipalidad de Ixcán está sirviendo de ejemplo para al menos 10 municipalidades en el país incluyendo Cahabón, Chahal y Cobán.

Además, el personal capacitado está apoyando con nuevas ideas para gestionar o apalancar fondos de otras fuentes, tales como los ministerios de economía, agricultura y desarrollo social. De esta manera, el gobierno central también incluiría dentro de su programación proyectos de combate a la pobreza extrema, principalmente a personas con discapacidad y jóvenes mujeres.