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How Young Women in Extreme Poverty Overcome

Peer Pressure & Sexism

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How Young Women in Extreme Poverty Overcome Peer Pressure & Sexism

 

By César Iván Juárez Barrientos

Field Coordinator, Trickle Up Americas

 

Trickle Up has worked in the Americas for many years aiding families in their advancement out of extreme poverty. Our work focuses on some of the most vulnerable populations, which for this region is often indigenous women. For our participants, the savings group system has become a vital component of everyday life, supporting economic and social advancement. The savings group not only strengthens women’s resources in the short term, but also supports planning for reaching long-term goals. While Trickle Up worked primarily with adult women previously, we have expanded our work to reach young women ages 15-24.

 

Expanding our programs to include the younger generation is important because they are particularly vulnerable to the detrimental effects of peer pressure and sexism. The savings group educates young women on financial literacy and sexual and reproductive health, and provides them with life skills training to equip them for the future. When young women enter into the savings group, they increase their potential to develop long-lasting saving habits, strengthening their financial capacity and ability to attain and maintain responsibilities.

 

Luvia Judith Che Cuz, 18, participated in Trickle Up’s project in the Municipality of Ixcán. In her first year, Luvia saved $133 and is currently finishing her second savings cycle where her savings have increased to $153. She now runs a small store that has enabled her to build a sustainable income, and training she’s received has improved her personal nutrition, sexual and reproductive health, and business management skills.

 

Luvia’s story is not uncommon in Trickle Up’s program. Savings groups provide training to increase participants’ decision-making skills regarding their finances, including how to save and access credit. This range of trainings helps young women to set savings goals and have a plan to achieve them, improving resilience and minimizing periods of financial insecurity or emergency.

 

Before entering into the savings group, most young women in our programs saved money through their parents, to whom they were financially dependent for the costs of education, healthcare, and daily living expenses. After receiving coaching from our trained field staff, many young women were already starting to build independent incomes through their businesses. Most participants started at a small scale: working in agriculture, selling produce, or working in shops. These jobs allow young women to gain financial independence, improve their livelihoods, and save money for the future.

 

Developing Solidarity in Savings Groups

 

Savings groups generate social capital, meet weekly, and follow a set of rules that they propose and agree to themselves. The groups often become a supportive community for participants, and many set aside money into a social fund to be given out to any member in need or facing an emergency. For example, Aneida Xuc, a Trickle Up participant, struggled with health problems and was diagnosed with a tumor. Her savings group decided to support Aneida’s medical expenses with money from the social fund.

 

Such teamwork fosters good choices, promotes resiliency, and helps ensure financial security for food and daily life. Mutual support within the group is critical for populations living in extreme poverty not only to achieve financial goals but also to promote financial advancement for the entire community.

 

By empowering young women to become leaders and producers in their communities, we are building a world where they can achieve their potential, live with dignity and self-respect, and influence society to respect the rights of women and girls.

 

IN ENGLISH

EN ESPAÑOL

Cómo las jóvenes en extrema pobreza superan presiones y sexismo

 

Por César Iván Juárez Barrientos

 

Coordinador de campo, Trickle Up Las Americas

 

Trickle Up ha trabajado en las Américas durante muchos años apoyando a familias a salir de pobreza extrema. Su trabajo se centra en algunas de las poblaciones más vulnerables, que para esta región son las mujeres indígenas. Para las participantes, el sistema de grupos de ahorro se ha convertido en un componente vital para apoyar el progreso económico y social. El grupo de ahorro no sólo refuerza los recursos de las mujeres en el corto plazo, sino que también apoya la planificación para alcanzar objetivos a largo plazo. Aunque Trickle Up previamente trabajó principalmente con las mujeres adultas, ahora ha ampliado el trabajo para llegar a mujeres jóvenes (15-24 años).

 

Ampliar los programas a los jóvenes es importante porque ellos son especialmente susceptibles a la presión social y el sexismo.  El grupo de ahorro educa a jóvenes en salud sexual y reproductiva, educación financiera y les proporciona habilidades para la vida para equiparlas para el futuro. Cuando las jóvenes entran en el grupo de ahorro, aumentan su potencial para desarrollar un hábito de ahorro que seguirán realizando en su vida adulta, fortaleciendo sus capacidades financieras y la capacidad para lograr y mantener responsabilidades.

 

Luvia Judith Che Cuz, 18 años, participó en un proyecto de Trickle Up en el municipio de Ixcán. En su primer año, ahorró $133 (Q997) y actualmente está por finalizar su segundo ciclo donde sus ahorros han aumentado a $153 (Q1, 150).  Cada ciclo dura 12 meses.  Ahora dirige un pequeño negocio de venta de artículos de consumo diario que le ha permitido construir un ingreso sostenible. La formación que recibió ha mejorado su alimentación, conocimientos sobre salud sexual y reproductiva y administración de negocios.

 

La historia de Luvia no es infrecuente en programa Trickle Up. Grupos de ahorro proporcionan capacitación para que los participantes adquieran conocimientos y habilidades para tomar decisiones acertadas respecto a su dinero, incluyendo principalmente el ahorro y el crédito. Toda esta gama de capacitaciones ayudan a las jóvenes a fijarse metas de ahorro y tener un plan para alcanzarlas, que mejoren su resiliencia y minimiza los períodos de inseguridad económica o de emergencia.

 

Antes de entrar en el grupo de ahorro, la mayoría de las jóvenes ahorraban dinero a través de sus padres, de quienes eran dependientes financieramente, por los costos de educación, salud y gastos de vida diarios. Después de los procesos de capacitación brindados por los equipos técnicos, muchas jóvenes empezaron a construir ingresos independientes a través de sus negocios.  La mayoría de las participantes comenzó a pequeña escala: como labores agrícolas o venta de frutas y vegetales, tiendas de consumo diario. Estos trabajos les han permitido lograr la independencia financiera, mejorar sus condiciones de vida y ahorrar para el futuro.

 

La Solidaridad, un Valor que Desarrollar las Jovenes en los Grupos de Ahorro.

 

Los grupos de ahorro generan capital social, a medida que participan en reuniones semanales, se conducen en base a reglas que ellas mismas diseñan. Los grupos a menudo se convierten en una comunidad de apoyo para los participantes, y muchos apartan dinero en un fondo social para ser entregado a cualquier miembro en necesidad o emergencia. Por ejemplo, Aneida Xuc, una participante, tuvo problemas de salud, en la que fue afectada por un tumor. Su grupo de ahorro decidió apoyarla por el fondo social del grupo para cubrir gastos de transporte y salud.

 

Esto es una muestra que los grupos de ahorros generan conductas positivas en las jóvenes, mejoran su resiliencia económica y seguridad alimentaria. El apoyo mutuo dentro del grupo es fundamental para las poblaciones que viven en extrema pobreza no sólo para alcanzar sus metas financieras sino también a promover un servicio financiero local para toda la comunidad.

 

Al empoderar a las jóvenes a ser líderes y productores en sus comunidades, construimos un mundo en el que puedan desarrollar plenamente sus capacidades, vivir con dignidad y amor propio e influir en la sociedad a respetar los derechos de las mujeres y las niñas.